Pasa el tiempo, y de lo que quería haber sido, se convirtió en un un mes y luego en varios años. Tu olvido descansaba en una casa deshabitada, sin mas compañía que los muchos recuerdos que tu fuiste dejando.
Tenía que liberarte, ese no era tu lugar, aunque siempre es tu gran proyecto.
Debajo de un roble, en tierra de espárragos, tagarninas, romero y otras plantas aromáticas, tierra que te vio disfrutar y sentirla. Un lugar para recordarte.
Descansa y se feliz.


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